Enrique & Ana

SUNNY BOX – decoración –

Fotos by Heartmade Weddings

Ana y Enrique se pusieron en contacto con Sunday con un encargo muy concreto: organizar la boda de sus sueños. La verdad es que nos lo pusieron muy fácil desde el principio, y no sólo porque eran encantadores y todo les parecía bien, sino porque el lugar de la boda no sería otro que… su propia casa. Tenían clarísimo lo que querían: una decoración que vistiera el enorme jardín y, sobre todo, elegancia. Nada más entrar, unos maxi globos anunciaban que allí era la fiesta y, justo en la entrada de la preciosa casa, colocamos un Rincón Welcome para dar la bienvenida a los invitados y fueran así empapándose del ambiente lleno de detalles que se vivía en el interior. Además, tenían más peticiones especiales… Un candy bar que decorara la sala interior, los meseros y toda la decoración de las mesas, la decoración del porche que iluminaría por la noche la zona del baile, y la decoración del jardín, para la que elegimos un banco vintage de forja blanca, acompañado por unos faroles de velas y unas letras de metal envejecido.

Quizá estaban nerviosos, seguro que sí, todos lo estamos en un momento así… Pero no se les notaba. En cada una de las reuniones que celebramos para ponerlo todo a punto siempre había una constate: sonrisas. Querían una cosa por encima de todo: demostrar a sus más íntimos que se amaban con locura. Y, sin olvidar ese mensaje principal, querían divertirse, pasárselo bien, que sus invitados disfrutaran de la fiesta tanto como ellos… y el Corner Photocall fue un buen ejemplo para ello, gracias con los complementos de felpa que eligieron!

Como os decía al principio, Ana y Enrique desprendían algo especial. Todos los novios lo tienen, es cierto, todos irradian felicidad, sonrisas, se tocan, intercambian miradas sin cesar… Pero Ana y Enrique tenían, además de todo eso, una historia por detrás que no podíamos dejar de contaros. Ambos venían de un primer matrimonio anterior y entre los dos sumaban una increíble y preciosísima familia de película con nada más y nada menos que 6 hijos. Si por algo nos parecieron especiales fue porque desprendían una sensación de calma, de saber qué y por qué. Desprendían seguridad a raudales, se colocaban uno al lado del otro continuamente, se terminaban las frases, se hablaban con la mirada… Era como hablar con uno solo, estando con dos. Nos contaban que ese lugar, esa casa, era importante para ellos. Era (y es) donde habían decidido empezar, continuar, crecer, apostar. Y allí quisieron celebrarlo. Así que, sin pensárnoslo dos veces, Sunday preparó el lugar de la ceremonia en el jardín de la entrada, un arco donde se darían el sí adornado con grandes flores frescas de Endanea Garden, flores que, por cierto, aromatizaron cada rincón de la boda.

Y hubo algo más. No querían una boda convencional y, desde luego, lo consiguieron. De la mano de Les Paroles creamos su propio discurso de boda. Un discurso que, junto con el novio, fue toda una sorpresa para Ana… Y, aunque Enrique se emocionó al oírlo de nuevo (a pesar de haber trabajado en el discurso codo con codo con nosotras), Ana se vio reflejada en cada una de las palabras y frases. Para conseguirlo, organizamos meses antes una cita donde los novios nos contaron su historia, esos detalles que tan sólo ellos saben, que hacen que las cosas sean lo que son, diferentes, únicas, irrepetibles, imposibles de copiar… Y el discurso fue eso: una historia escrita por y para ellos.

Dejamos a los novios y a los invitados brindando y bailando mientras degustaban un exquisito coktail en el porche principal… La cena y la luz de las velas les esperaba al otro lado del jardín.

Nosotras nos íbamos, contentas de haber conseguido cumplir dos sueños: el de unos novios que querían poner forma, color y palabras a su amor… y el nuestro, por hacerlo posible.

Project categories: bodas

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